Tú
Tu
piel es húmeda como la arena tocada por la espuma del mar
Tus
labios son como dos calas, ondulan como el mar de las palabras.
Justo
en mi oído
Tú desvergonzada y todo lo que dijiste
¿Cuántas
veces me has mentido y te he creído?
Creí cada una de tus
palabras y escucharía más
No me cansaría porque una mentira
sale de tus labios tan fácilmente.
Me engañarás y te irás.
Me
quedaré escuchando el eco de tus palabras.
Sonará de tus
labios como una concha apretada contra el oído.
Miraré la
espuma del mar que desaparece con las burbujas de la arena.
La
noche extenderá un manto de estrellas sobre el cielo despejado.
Para
mirarnos.
Para esconderse y buscarse.
Para brillar y
apagarse como la última estrella.
Hasta el amanecer y el primer
sol que se cuela por la copa de nuestro árbol.
En
la bruma del mediodía yacernos unos a otros.
Y
lamer las heridas como perros heridos.